¡ Un verano diferente!

Semanas de verano con mucha energía se han vivido en los comedores comunitarios. Tiempo para la exploración, la curiosidad y las ganas innatas del ser humano de conocer se han visto reflejadas en los niños por medio del juego y la disciplina.

El arte y el juego son una forma de sentir la vida y al sensibilizarse ante el mundo los niños se vuelven, casi sin darse cuenta mejores seres humanos, por el hecho tan fácil de permitir expresar su mundo interno de una forma que además les estimula a crear, aprender e innovar.

Parte elemental han sido los talleres enfocados a las artes circenses (sky line, malabrares , danza) como herramienta de lo que esta disciplina puede proporcionarnos. Ayudando a los niños a ejercitarse , descubriendo como podemos enfrentar situaciones complejas, la convivencia y ayuda mutua y sobre todo la creatividad que esto nos puede despertar.

Los talleristas son parte de la agrupación La Rana en la Hamaca, jóvenes que han compartido su tiempo para apoyar con el desarrollo de ¡ Un verano diferente!

¿Ya vieron los rostros de felicidad?

Te compartimos la galería de los recuerdos que estamos acumulando.


Manely Rochin